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Surten De Soita III
Bebé en pañales
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Capítulo 5: Politécnica la Fiesta

el Vie Jun 30, 2017 3:54 pm
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Poco después del cumpleaños de Hásara, le tocó el turno a Henia, la menor de las hermanas.



Le encantaba estar hablando todo el tiempo con amigos por teléfono, decía que quería tener tantos amigos como fuera posible.


A Maxx, mientras tanto, le habían conseguido un trabajo de cazador de alimañas, y rápidamente le ascendieron a mascota terapeuta... estos humanos están locos.


A las dos adolescentes de la casa les iba genial en los estudios, sobretodo a Hásara. Estaba deseando poder ir a la universidad, y decía que quería estudiar biología.


Mientras, Âg-Hùk había dominado la habilidad de creatividad, y sólo le quedaba ascender una vez más para cumplir su sueño.


Volviendo con Hásara, un día llamó a la casamentera gitana, para que le concertara una cita a ciegas.


Y le concertó una cita con un chico de su edad, cuyo nombre no me he molestado en aprender.


Pero lo que sí sé es que fue bastante bien...


Pues a la mañana siguiente Hásara se encontró con un ramo lleno de flores de parte de su amor.



Pero no creo que la relación llegue a mucho, en cuanto ese chico se entere de que ha heredado la piromanía de la madre...


Y, después de tanto tiempo, le tocó el turno a Âg-Hùk de convertirse en anciano... Me hace sentirme viejo.


Y en sus tiempos libres se dedicaba a pintar. Sus cuadros estaban valorados en más de 500§.


Elvira tampoco pudo huir de los años, y le tocó lo mismo que a su marido.


Y lo primero que hizo fue jubilarse para vivir tranquila.


Aún teniendo tantos años, se comportaba como una niña.


Y le gustaba pasarse horas y horas mirando a las nubes.


Âg-Hùk: Oye, Henia, hija, tengo algo que decirte.
Henia: ¿Qué quieres, papá?
Âg-Hùk: Tu madre y yo no estaremos para siempre, eso lo sabes...


Âg-Hùk: Así que quiero que te encargues de llevar adelante esta familia, que el apellido Ahgsakmengdf no muera con nosotros, y hacerlo aquí, en Las Rarezas. Si no quieres, puedo preguntárselo a tu hermana, pero ella dice que cuando termine de estudiar biología, se irá a vivir a SimCity. Así que, ¿qué dices?


Henia: Claró que sí, papá.
Âg-Hùk: Me alegro. Toma, un regalito, me ha sido muy útil, y te hará compañía cuando te sientas sola.


Y así fue como pasé a estar encima de la cabeza de Henia en lugar de la de Âg-Hùk.


Pero no me molestó en absoluto, de hecho, me llevaba bastante bien con Henia. Le gustaba hablar conmigo mientras meditaba.
Henia: Dime Bob, ¿cómo es el planeta del que viene mi padre?
Bob: Hay plantas de muchos colores y muy grandes, y perros como los de aquí pero de muchos colores, y mas grandes. Todo allí es de muchos colores y muy grande.


Âg, a diferencia de su mujer, no se había jubilado todavía. Quería cumplir su sueño, y le quedaba muy poco, así que cada día iba de buen humor al trabajo, y daba lo mejor de sí. Él había envejecido, pero su maldad no.


Y sus esfuerzos se vieron recompensados al ser ascendido a Cerebro del Crimen.


Ahora que Âg había cumplido su sueño y recibía bastante dinero, hizo unos cuantos arreglos a la casa, como una cocina, una habitación mas, otro baño y un estudio.


Elvira, como estaba jubilada, sintió que se aburría en casa, tenía que entretenerse con algo, así que se interesó por la robótica.


Aunque no tardó mucho en darse cuenta de que eso no era lo suyo, y se puso a pintar en el caballete de Âg.


Y Âg a trabajar en el puesto de robótica de Elvira.


Cuando Hásara se graduó, dijo adiós a su familia y a su casa, y se fue a seguir su sueño en Politécnica la Fiesta.




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