Comparte
Ir abajo
avatar
Surten De Soita III
Bebé en pañales
Masculino Tauro Tigre
Mensajes : 68
Fecha de inscripción : 30/06/2017
Edad : 20
Localización : En una isla

Capítulo 3: Maxx

el Vie Jun 30, 2017 3:51 pm
Anterior capítulo



Elvira volvió a quedarse embarazada, sí, otra vez. En un tiempo veremos dos personitas rondando por la casa, y no me hace ninguna gracia.


Âg-Hùk: Elvira, tengo una pregunta para hacerte. El día que hablamos por primera vez, mencionaste a Obrero de Polinización 9, ¿le conoces?
Elvira: Sí, así es. ¿Por qué?
Âg-Hùk: ¿Sabes donde vive? Necesito hablar con el.
Elvira: Sí, vive en el número 101 del Camino a Ninguna Parte. Es la casa con el césped.


Así que Âg-Hùk caminó hacia la casa, y llamó al timbre.


Le abrió la mujer de TP9, Elena.
Âg-Hùk: Hola, ¿está TP9? Necesito hablar con el.
Elena: ¿De qué le conoces?
Âg-Hùk: Ehm, fuimos amigos... Acabo de llegar a este planeta.
Elena: Él... ha desaparecido.


Âg-Hùk: Oh, dios... ¿cómo ocurrió?
Elena: No lo sé, llamaron al timbre, el fue a ver y cuando fui yo, lo único que encontré fue un montón de cenizas...
Elena se echó a llorar, y Âg-Hùk intentó consolarla.
Âg-Hùk: Oh, lo siento mucho. Será mejor que me vaya.


A Âg-Hùk eso le dejó trastocado, pero eso no permitió que no disfrutara con el cumpleaños de Hásara.



Por el camino, Âg le compró un poco de ropa a su hija.


Mientras, Âg seguía ascendiendo. Su ultimo ascenso fue a ladrón de bancos.


Mientras, Elvira volvió a dar a luz. Otra vez una niña, a la que llamaron Henia.


Con piel y ojos alienígenas incluidos.


Âg-Hùk se trajo un día dos objetos del trabajo: Un detector de mentiras, que le había dado el jefe para que practicara...


Y un trasto raro, que trajo después de que su jefe le pidiera que lo probara para asegurarse de que no era peligroso. ¿Soy el único que piensa que Âg en lugar de ser ladrón de bancos es una cobaya?


Pero a Âg eso no le asustaba, así que estudió un poco el mecanismo, y se puso a usarlo.


Cuando terminó dijo que estaba mejor que nunca, y que al día siguiente iría al trabajo para devolverlo... pero nunca lo hizo.


También cuando tenía un rato libre intentaba practicar con sus mentiras, y se le daba bastante bien.


Claro que a veces se equivocaba, como SiMarciano que era.


Poco después llegó el cumpleaños de las dos. Hásara pasaba a niña y Henia a infante.


Henia creció muy bien, casi idéntica a su hermana mayor.


Y Hásara no ha crecido nada mal tampoco.


Ahora que era niña, le encantaba pasar el tiempo con su padre. Siempre se ponían a jugar.



Y también pasaba mucho tiempo con su hermanita pequeña. Se llevaban muy bien.


Hásara: Papá, ¿me compras un perrito?


Âg-Hùk: No, es mucho trabajo y casi no tenemos dinero. Lo siento cariño.


Elvira como tenía días de vacaciones a veces se quedaba y otras se iba a trabajar, pero los días en los que se quedaba los pasaba enseñándole a Henia.


Y con frutos, pues pronto aprendió a caminar.


Hásara, a demás de jugar con su padre, le pedía que le ayudara con los deberes.


Y Âg empezó a pintar un retrato del amor de su vida. Me dan ganas de vomitar si tuviera estómago.


Un día con lluvia, un coche patrulla se acercó a la casa.


Y de él salió un perrito. Una bola de pelo que caga, mea, come y jode. No sé que tiene de bonito un perro.


Pero a Hásara le pareció monísimo. Se pasaba todo el tiempo con el.



Como el perrito necesitaba un lugar donde dormir, y donde comer, le compraron un bol de comida y una casa para perros. Âg también había dejado claro que, como era un perro que crecería mucho, una vez creciera tenía prohibido entrar a casa, solamente para bañarlo. Es un alivio, quiero tener el mínimo contacto posible con ese bicho.


Después de un tiempo llegó el cumpleaños de la pequeña de la casa, Henia. Idéntica a su hermana.


Pero decidió peinarse diferente. Es un alivio, si ya me cuesta diferenciar los colores de las paredes, para tener que diferenciar a dos niñas...




Siguiente capítulo
Volver arriba
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.